Sobre Mí
De niño desarmaba juguetes para entender cómo funcionaban. Esa misma obsesión me llevó a construir mundos audiovisuales y, más tarde, a sumergirme en el código y la inteligencia artificial. Siempre en la trinchera, rompiendo cosas para construir otras.
Cofundé dos agencias, llegué a producir un video para LAN y creativos para Dandolahora, armé el departamento audiovisual de Incoludido desde cero. Las vueltas de la vida y mis ganas de hacer negocios me llevaron al otro lado del mostrador: monté mi propio restaurante. Mientras freía papas y atendía público, mi cabeza seguía creando. Aprendía a programar de madrugada, frustrándome por la infinita complejidad del software y porque no generaba dinero, solo la satisfacción de explorar un mundo nuevo con un potencial infinito.
Hoy, esa complejidad técnica quedó delegada a las máquinas. Lo que me quedó fue la lógica de negocio y el conocimiento estructural. Al mirar hacia atrás, uniendo mi etapa audiovisual con mi experiencia como dueño de negocio, descubrí un patrón. Todos los videos que produje para agencias y marcas compartían exactamente la misma estructura.
Una secuencia lógica de cuatro pasos que transforma la atención en confianza y, finalmente, en ventas. Es el sistema de video marketing que generó 815.000 visualizaciones para Valook y llevó una marca de consumo masivo a televisión abierta.
No soy un gurú que te enseñará a ser empresario. Eres tú quien guía a tus clientes; yo construyo la maquinaria para que lo logres a escala. Uso IA y automatización para orquestar este sistema, manteniendo intacta el alma narrativa que hace que un video convierta.
Mi diferenciador no es el software. Es saber cómo funcionan los negocios y conocer el peso exacto de estar del otro lado del mostrador.
No soy Morfeo, pero construyo la matriz para que encuentres el camino correcto.
